Inmigrantes sudamericanos impulsan un partido para llevar los problemas de su comunidad Bruselas

La candidatura del Movimiento Independiente Eurolatino está formada por 64 personas de distintos países

José Luis Cordeiro (Caracas, 1962) achaca la muerte de su padre a la llegada de Nicolás Maduro a la presidencia de Venezuela. Era abril de 2013 cuando padeció un problema renal al que sobrevivió, pero comenzó a depender de la diálisis justo cuando el país ya sufría la escasez de medicinas. La intención era que sus padres volvieran a España, el lugar del que salieron durante el franquismo en busca de oportunidades, pero su progenitor murió dos días antes de volar. Quien sí volvió fue su madre, María Luisa Mateo, que a sus 88 años cierra la candidatura del Movimiento Independiente Eurolatino (Miel), un partido creado por inmigrantes sudamericanos que pretende llevar su voz hasta el Parlamento Europeo y que encabeza Cordeiro.

Su agenda estos últimos años ha sido similar a la de una estrella de rock, con conferencias a lo largo y ancho del planeta. El discurso de este ingeniero formado en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) está repleto de afirmaciones extraordinarias: “No me pienso morir”, “en 30 años seré aún más joven” o “vamos a crear una civilización posthumana que va a ser casi igual a dios”. Algunos expertos le acusan de “charlatán”, pero él está convencido de sus ideas. Por eso en el programa incluye la creación de una Agencia Europea Antienvejecimiento, cuya sede estaría en Canarias.

Miel también propone medidas encaminadas a mejorar el día a día de los tres millones de latinoamericanos que residen en España, la mitad de ellos con nacionalidad española y, por tanto, con derecho a voto. Destacan la homologación de títulos profesionales, la aplicación del espacio Schengen en toda Sudamérica (ciudadanos de cuatro países aún necesitan visado), la creación de una beca para que los hijos de los inmigrantes puedan viajar al país de sus padres para conocer sus orígenes y la aplicación de una tarifa plana de cinco años para autónomos latinos. “Hace dos décadas España era un país de emigrantes. Ahora es al revés. Los eurolatinos contribuimos a hacer España y Europa más fuertes”, subraya el líder de la formación.

Cordeiro descubrió el poder de los latinos mientras vivía en Estados Unidos (donde son más de 55 millones de habitantes). “Se dieron cuenta de que eran importantes y de que podían cambiar las cosas si se organizaban. Nos han servido de inspiración”, subraya. Miel se creó hace solo mes y medio. Para concurrir a las elecciones europeas ha tenido que presentar las 15.000 firmas que exige el artículo 220 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (obtuvieron 23.090). Otros partidos latinos no lo consiguieron. Sobre su ideología, Cordeiro explica: “En Latinoamérica hemos sufrido mucho los extremos, así que no nos gustan. No somos ni de izquierdas ni de derechas, somos del futuro. Nos consideramos liberales y si logramos representación, formaremos parte del grupo ALDE (en la que se integran partidos como UPyD, PNV y Ciudadanos)”.

La candidatura está formada por 64 personas originarias de diversos países sudamericanos, aunque la mayoría, 16, son venezolanos. Es el caso de Manuel Rojas Saume, quinto en la lista. Abandonó su país en 2002, cuando un golpe de Estado trató de derrocar al presidente Hugo Chávez. Durante las protestas una bala perdida atravesó la cabeza de un joven que se sentaba a escasos metros de su familia en las escalinatas de El Calvario, un parque del centro de Caracas. Militó en partidos de la oposición chavista e incluso participó en la redacción de sus programas electorales. “Un día me di cuenta de que quienes estaban en la oposición eran iguales y que querían el poder para hacer el mismo negocio”, reconoce este ingeniero de 59 años afincado en Canarias desde hace 17.

Rojas Saume conoció durante aquellos días a María Eugenia Hands, una politóloga venezolana de 49 años que también formó parte de Proyecto Venezuela, la oposición chavista, en las elecciones presidenciales de 1998. Luego se erigió en su portavoz nacional. Llegó a Santander hace 13 años por desesperación: “Tenía dos hijos pequeños y esperaba un tercero. En Venezuela solo vendían un bote de leche a la semana y aquello era insuficiente para alimentarles”. Ahora es la número tres de Cordeiro. “Queremos que nos escuchen. A Europa le interesa una Latinoamérica fuerte, que sea un espacio comercial y no una carga”. Ella es optimista: “En estas elecciones hay circunscripción única y 1,6 millones de latinoamericanos que pueden votar. Sin el Brexit, en España se reparten 54 diputados y un escaño cuesta alrededor de 250.000 votos”.

Fuente: El País

 

/ In Noticias / By admin / Comentarios desactivados en Inmigrantes sudamericanos impulsan un partido para llevar los problemas de su comunidad Bruselas
Traductor »